El poder de la mente

el poder de la mente
El poder de la mente es el único poder que existe y lo podemos descubrir en el libro de Eduardo Punset “El viaje al poder de la mente”. En el libro da a conocer recientes descubrimientos de eminentes invertigadores con los que ha tenido encuentros, sobre todo con investigadores en el campo neurológico y del comportamiento humano. Y nos cuenta recuerdos personales y ejemplos que ejemplifican esos hayazgos de los investigadores del cerebro o del mundo de las emociones.

Aquí podemos oir una entrevista que hace Julia Otero de Onda Cero Radio a Eduardo Punset donde se nos da a conocer lo más importante del libro “el viaje al poder de la mente”.
En esta entrevista Punset nos habla de conocimientos y descubrimientos interesantes. Comienza diciendo que los humanos vamos a conseguir vivir del aire y vamos a dejar de ser depredadores para sobrevivir. Nos habla de la babosa marina llamada Elysia Chlorotica, que es la primera planta-animal que a partir de las algas que ingería aprendió a extraer el gen adecuado para hacer ella misma la fotosíntesis y vivir de la luz del sol. Hace 2.000 millones de años cuando hubo la mayor extinción maxiva por causa de las bacterias depredadoras que se lo comian todo, las cianobacterias aprendieron a hacer fotosintesis. Y con el estudio de la fotosintesis sintética vamos a poder vivir del sol.
Punset en la entrevista continua hablando sobre el experimento de los taxistas de Londres, el mayor descubrimiento cerebral, porque por primera vez en la historia de la evolución se ha descubierto que podemos modificar mediante nuestra voluntad la estructura cerebral de nuestro sistema de decisiones. Nos da el ejemplo de poner un lapiz en horizontal entre los dientes para hacer un riptus de sonrisa, con lo que podemos reir más que los demas y al final se es más feliz. Y por primera vez la humanidad tiene futuro a parte de la prolongación de la esperanza de vida en lugar de 30 años son 70 años. Ahora hay vida antes de la muerte, y la humanidad durante millones de años solo se ha ocupado o nos hemos ocupado de la vida después de la muerte porque antes de la muerte no era vida ni era nada. Ahora nos preocupa la felicidad., la vida nos da más oportunidades que nunca en la historia.
El ejercicio del poder se inicio hace unos 100.000 – 200.000 años cuando alguien pudo intuir lo que estaba cabilando la mente de su vecino, todo lo que somos lo somos en relacción con los demás, es lo que llaman inteligencia social. Durante mucho tiempo se había creido que todo dependia del cerebro individual (sus patologías, sus sueños...) y se ha descubierto luego que el gran espectaculo del planeta es la inteligencia social, cuando un cerebro se pone en relación con otro. La felicidad de la gente depende sobre todo de la inteligencia social -su relación con otros-. Se puede hablar de conciencia social. Hoy sabemos que nuestras emociones no sólo las experimentamos nosotros aisladamente, sino también los que nos rodean.
Los humanos somos muy reacios a cambiar de opinión. El cerebro esta hecho para identificar el cambio y sin embargo la gente se niega a cambiar. En la entrevista Eduardo Punset nos cuenta su experiencia con sus nietas contando el ejemplo del hielo... "Si hasta la estructura de la materia cambia como se puede pensar que no se puede cambiar de opinión". Sin cambiar de opinión no hay salida de la crísis.
Eduardo Punset nos cuenta que nosotros como animales u organismos somos diferentes o somos lo opuesto a los crustáceos. Los crustaceos tienen el esqueleto por fuera y la carne por dentro, y nosotros somos al revés, tenemos el esqueleto por dentro y la carne por fuera. De la carne lo sabemos todo, si hacemos ejercicio físico nos salen músculos (biceps...), si se nos pone la carne de gallina sabemos por qué es. La carne no tiene secretos. Nosotros del cuello para arriba somos como un crustaceo y del cerebro no sabemos nada, está escondido. Cuando vemos algo del universo es una hipotesis incierta y eso tiene que llegar al cerebro. La memoria es imprecisa, solo hay pasado pero es impreciso. Difícil de fiarse en la justicia de los testigos, por lo que Punset recomienda a sus amigos jueces que no se fíen de los testigos. Un testigo el hecho observable lo transforma en función de su ideología o de sus creencias. ¿Qué nos dice entonces nuestro cerebro? Pues que solo queda la capacidad de profundizar en el conocimiento pero ten en cuenta que eso va a depender de lo que te haya ocurrido, de lo que te hayan hecho desde que estabas en el vientre de tu madre hasta 6 o 7 años. Este es el periodo de los cero a los seis años en el que somos una unidad de I + D, todo pagado, en la que nos formamos para vivir, todo nuestro potencial está ahí, lo que se aprenda en esta etapa marcará nuestra vida. Y ahora se sabe que en este periodo I + D en el que aprendemos a hablar, a pensar, a soñar, a predecir, a imaginar... si no nos han inculcado "dos cosas" vas a consumir drogas, no vas a tener trabajo, vas a ser infeliz... Básicamente son dos cosas primero una cierta "autoestima" -sentimiento de seguridad para que no nos manipulen, ya que te pueden manipular si saben lo que estas pensando o cavilando, y hay que lidiar con esta gente y se requiere generar una cierta autoestima o sentimiento de seguridad- y segundo que te tienen que haber tratado tan bien, te tienen que haber sacado tantas veces de la cuna cuando llorabas, te tienen que haber dejado tan pocas veces desamparado en la puerta de la escuela sin llegar el coche, y no saber si van a llegar o te van a dejar abandonado, que cuando llegas a la edad de adolescente te han tratado tan bien que tienes unas ganas tremendas de seguir profundizando en el conocimiento y en el amor de los demás. En la entrevista Punset nos recuerda el experimento que observó de la BBC, experimento de los "marshmallows" o golosina-nube realizado por la Universidad de Stanford que duró 20 años, a los niños se les reprimía su instinto de comerse el caramelo, los que no pudieron aguantar 15 minutos sin comerlos tuvieron problemas y dificultades en la adolescencia... (El periodo I + D es fundamental pero también sabemos que se pueden recuperar niños que han sido traumatizados, metidos en drogas... se puede hacer a cualquier edad de la infancia e incluso siendo adultos con un trabajo de regeneración con la ayuda de personas profesionales que ayuden a cambiar el sistema de valores, pues la capacidad de amar y ser amado siempre esta ahí...).
La intuición es un modo, un método o fuente de conocimiento tan valida como la razón. Para resolver problemas vitales los que son cautelosos o miedosos intentan no equivocarse "a ver si no me equivoco..." y en cambio los intuitivos intentan acertar. Y mete más la pata el cauteloso que el intuitivo a la hora de tomar una decisión "¿me caso o no me caso?, ¿me voy de viaje o no me voy de viaje?". Si se dispone de toda la información posible y todo el tiempo necesario se puede utilizar el pensamiento racional, pero normalmente no disponemos de toda la información y de todo el tiempo necesario, entonces es mejor decidir intuitivamente y sobre todo en época de crisis que hay que arriesgar y cambiar de opinión. El mecanismo inconsciente del pensamiento no necesita de procesos muy sofisticados y conscientes para tomar una decisión importante. La conciencia es algo reciente en el cerebro, durante millones de años hemos vivido sin consciencia por lo que el pensamiento inconsciente tiene tanta experiencia o más que el pensamiento consciente. La corteza cerebral que es la última en formarse en el cerebro es la que controla las decisiones conscientes. La conciencia sirve para situarnos en el tiempo, antes de los cuatro años se es incapaz de distinguir entre el pasado, el presente y el futuro y hay que esperar a que la conciencia se forme.
El primer concepto asimilado fue el de manada, fuimos manada antes que individuo. La manada tiene concepto social.
El cerebro genera conocimiento emocional y a lo largo de la historia los humanos lo hemos apartado o sustituido bien por el dogmatismo o la religión por lo que a las emociones no había que hacerles caso. "Ahora hay vida antes de la muerte".
Se recomienda educar en la escuela sobre gestión de emociones, una asignatura sobre la gestión de emociones es muy importante.
La inteligencia: los primatologos están descubriendo que es falso eso de que los humanos son inteligentes y los demas animales no. Han desmenuzado la inteligencia en sus partes constitutivas y la primera parte es la flexibilidad y muchos humanos no demuestran flexibilidad en algunas situaciones. El segundo componente de la inteligencia es la capacidad que tenemos de representar mentalmente una situación y esto también hay hominidos que no lo saben hacer y chimpancés por ejemplo que si. La inteligencia es algo que se puede dar en un organismo de los otros animales o en un organismo de los primates como nosotros.
También en la entrevista Eduardo punsent nos dice que a los alumnos si no se les entretiene no se les va a enseñar nada. No es verdad que la letra con sangre entra, no solo en la educación sino en el mundo del entretenimiento, en el mundo corporativo donde el ejecutivo esta de mala uva infectando... esto ya no tiene futuro.
¿Qué tenemos que hacer para cambiar de opinión? Punset habla de sus “amigas epilepticas” en la entrevista con Julia Otero. Sus “amigas epilépticas” saben desenchufar del conocimiento adquirido. Una crisis es una esploxion neuronal deslumbrante, es dolorosa pero deslumbrante en cuanto explosión neuronal y cuando explican cómo puedes cambiar de opinión, cómo puedes salir de un gran desamor, las amigas epilépticas le dicen que la única solución es cambiar de entorno, no volver a los mismos sitios, cambiar de amigos, viajar... en contra de lo que diría un neurólogo de que de un desamor se sale con un gran amor.
Tenemos que cuidar mucho más el aprendizaje social y emocional de los niños y no solo el aprendizaje cognitivo o de orden académico. También, por ejemplo, a los niños pequeños es mejor felicitarlos que corregirlos, es decir, es mejor ignorar lo que hacen mal y recompensar o dar atención a lo que hacen bien. Y en la pubertad o adolescencia es mejor decirles que se han equivocado. Educando emocionalmente se disminuye la violencia y se favorece al altruismo, y para ello tenemos que enseñar a gestionar las emociones desde niños favoreciendo el rendimiento de los alumnos. Después es importante desaprender y renunciar a los prejuicios que nos impiden avanzar.
¿Cómo hemos podido vivir tanto tiempo sin saber qué nos pasaba por dentro?
¿Cómo han podido millones de personas, vivir, enamorarse, suicidarse, querer, trabajar como locos, cuidar a sus hijos... sin saber, de verdad, lo que les pasaba por dentro, cómo funcionaba su mente?
La humanidad ante tanto y tan grande sufrimiento solo ha podido sobrevivir gracias al "optimismo atávico", es decir somos optimistas por naturaleza. Interiormente siempre creemos que seremos el último en recibir un tiro o una negativa, en irnos al paro, en tener un accidente de coche, que nuestro hijo será el último al que se le niegue un lugar en la escuela... Siempre consideramos que pase lo que pase vamos a salvar nuestra vida y estas ansias de sobrevivir es lo que ha permitido justamente sobrevivir.
¿Estamos programados para ser únicos?
En un debate que ha durado décadas entre los neurólogos y los psicólogos y se ha descubierto el concepto revolucionario de plasticidad cerebral que demuestra que lo que hagamos en nuestra vida incide en la forma en que nuestras neuronas se comunican entre sí. Los neurologos y genetistas defendian que estabamos programados (que todo depende de la programación mental o cerebral y en función de esta programación esta será nuestra vida). Y se ha tenido que admitir lo que defendian los psicólogos que no solo es la programación mental (la manera en que están conectadas o enlazadas nuestras neuronas) sino también cuenta mucho la experiencia individual que puede incidir o modificar la estructura de nuestro cerebro. Sí es verdad que estamos programados, pero programados para ser únicos porque la experiencia individual de cada persona también afecta la naturaleza cerebral, por lo que esto explica la capacidad de muchas personas de hacerse infeliz porque muchas cosas dependen de nuestra experiencia individual y por lo tanto tenemos un riesgo elevado de equivocarnos.
¿En qué se basa nuestro cerebro para imaginar el futuro?
Somos incapaces o somos muy pobres a la hora de imaginar el futuro porque no tenemos otro instrumento más que confabular, más que arrugar, más que manipular el pasado.
A la hora de imaginar el futuro, no tenemos más referencia que el pasado. Todo es Pasado. Imaginar el futuro y recordar el pasado son entramados muy parecidos, activan las mismas partes del cerebro. Por lo que se debería tener encuenta a la hora de prever nuestro destino porque la memoria es tremendamente imprecisa.
¿Por qué nos cuesta tanto cambiar de opinión?
Grandes neurólogos como Ranulfo Romo han dedicado mucho tiempo para encontrar una respuesta y al final la sabemos, el estudio se ha hecho con monos Rhesus que disponen de un cerebro lo suficientemente sofisticado para poder cambiar de opinión. Por ejemplo un macaco que ha pedido una zanahoria para comer puede cambiar de opinión en un segundo y pedir en vez de una zanahoria una lechuga. Lo sorprendente es que los hominidos que tenemos un cerebro más sofisticado somos casi totalmente incampaces de cambiar de opinion.
En el ejemplo de la transición de fase, el cambio de la estructura de la materia que es a lo que se refieren los científicos con esto, moleculas liquidas como el agua si se someten a temperaturas extremas acaban evaporandose en una estructura de la materia diferente de lo que era un liquido, e igual ocurre si en lugar de calentar estas moléculas de agua y se introducen en un congelador, se convertiran en hielo y de nuevo se produce una transición de fase. Si hasta la materia cambia de estructura ¿cómo no vamos a cambiar nosotros de opinión?.
Tenemos un cerebro lo suficientemente evolucionado para poder cambiar de opinión y no hacerlo como mecanismo de supervivencia es malísimo, porque la opinión que tenemos no es el resultado de ver, sino de mirar las cosas de una determinada manera, es lo que se conoce como el “efecto marco”. Y aún más, las opiniones son el resultado de las convicciones de cada uno.
¿La moral es innata?
Una teoría documentada del catedrático Marc Hauser, psicobiólogo de la universidad de Harvard, argumenta que las principales fuentes de nuestros juicios morales no proceden de la Iglesia u otras instituciones. Emociones como la venganza, la compasión o el amor son conductas que han ayudado al ser humano a sobrevivir en comunidad desde hace muchos miles de años. Incluso la moral es una herramienta heredada biológicamente para consolidar una sociedad. Desde una perspectiva multidisciplinar que abarca la neurobiología, la psicología, la antropología y la lingüística, Hauser defiende la existencia de unos principios morales universales que rigen nuestras decisiones y juicios a la hora de distinguir el bien y el mal.
Ante un dilema moral la mente humana ha desarrollado una norma empírica, independientemente de la cultura: las acciones son peores que las omisiones.
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